Por María Alejandra Cuevas,
Directora de Transferencia e Innovación de la Universidad de O´Higgins
En la Región de O’Higgins, la agricultura familiar campesina representa un componente esencial de la identidad y la economía local, con más de 15 mil familias que dependen de ella. Con esfuerzo y conocimiento transmitido entre generaciones, mantienen viva la tradición alimentaria del territorio, aportando a la seguridad alimentaria de O’Higgins y del país.
Hoy, el cambio climático representa un gran desafío para este sector, al enfrentar nuevas plagas, la reducción en la disponibilidad de agua y eventos climáticos inesperados como heladas, inundaciones o sequías prolongadas, que afectan directamente la economía y calidad de vida de muchas familias.
Frente a este escenario, la innovación constituye una oportunidad para diversificar la producción, articulando el conocimiento científico y tecnológico con la historia, la cultura y el trabajo que dan origen a cada producto local, impulsando así un desarrollo sostenible para la región.
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