La instancia fue un espacio de conversación entre las y los integrantes de la Red, previo a la publicación en el Diario Oficial de la Ley N°21.838
Con el objetivo de profundizar y conocer más sobre los alcances de la nueva Ley N°21.838 sobre Transferencia Tecnológica y Conocimiento, es que la Red de Innovación CUECH invitó a conversar sobre este tema a Javier Ramírez, abogado y director ejecutivo de KnowHub, corporación sin fines de lucro que articula los diversos actores del ecosistema de innovación, para transformar resultados de investigación en productos o servicios.
Bajo el título de «Posibles efectos de la ley de transferencia tecnológica en la tercera misión de la universidad», el director ejecutivo de KnowHub abordó la historia de cómo se gestó la Ley, el contexto de oportunidad desde donde surge, para posteriormente entregar su visión sobre aquellos aspectos favorables y desfavorables que involucran esta nueva normativa.
Con respecto a los orígenes de esta Ley, destaca que surge desde la propia presión del sector. “Todas las personas que trabajaban en transferencia tecnológica empezaban a detectar ciertos problemas, trabas, cuellos de botella, nudos críticos, en la gestión diaria, en la gestión tecnológica diaria, y se comenzó a elaborar una especie de lista de cosas que sería bonito que cambiaran, hasta que eventualmente esa lista llegó hasta las autoridades. Entonces, en base a ello, se generó la ley”.
En cuanto al articulado de la Ley, señaló que estuvo la disyuntiva entre generar una omnicomprensiva, es decir que regule todo el fenómeno de la transferencia tecnológica, o resolver los nudos críticos que se están levantando, siendo esta última opción la que se aplicó para diseñar esta nueva regulación.
“¿Qué es lo que tiene la ley? Declaraciones y definiciones generales, definición de los actores relevantes e introduce el concepto de ciencia abierta, introduce el fomento a la protección de la propiedad intelectual y la transferencia tecnológica, pero, introduce el fomento a la creación de emprendimiento de obra científica tecnológica”, explicó Javier Ramírez.
Dentro de las fortalezas de la nueva normativa, destacó el hecho de que hace explícito el mandato para las instituciones de educación superior en temas de investigación y desarrollo, transferencia tecnológica, propia intelectual y emprendimiento, y además la colaboración con el sector privado.
“Esto aparecía en muchas otras partes, en documentos como la estrategia de CTCI, aparece en las bases de fondos públicos, pero no tenía un rango legal explícito, de esa forma, en donde apareciera directamente el mandato para la institución de educación superior en fomentar la transferencia tecnológica, especialmente la propiedad intelectual y el emprendimiento científico tecnológico”.
La Ley N°21.838, que ya fue publicada en el Diario Oficial el pasado 17 de septiembre de 2026, recién entrará en vigor el primer día del sexto mes siguiente al de su publicación. Los reglamentos necesarios para implementar las disposiciones sobre transferencia de tecnología, el Repositorio Nacional, transparencia de las empresas científico-tecnológicas y protección de resultados financiados con fondos públicos deberán dictarse dentro de los seis meses siguientes a la entrada en vigor de la normativa.